martes, 28 de diciembre de 2010

TEMA 5 ESTRUCTURA PSICOLÓGICA DE LA PERSONALIDAD II: EL MODELO DE LOS CINCO FACTORES.

TEMA 5

ESTRUCTURA PSICOLÓGICA DE LA PERSONALIDAD II:
EL MODELO DE LOS CINCO FACTORES.


  • El modelo de los Cinco Grandes Factores de personalidad parte de la hipótesis léxica que defiende que, a lo largo del tiempo las personas se han dado cuenta de qué características de personalidad son verdaderamente relevantes en las interacciones con los demás y han ido desarrollando términos que permiten referirse a ellas.

HISTORIA DEL MODELO.

  • En 1936, Allport y Odbert asientan las bases de los trabajos taxonómicos posteriores, tomando los términos de personalidad relevantes encontrados en el diccionario Webster de la lengua inglesa. Encontraron 17953 descriptores o términos que clasificaron en 4 categorías: rasgos de personalidad, estados temporales, términos evaluativos y una categoría mixta donde se clasificaron los términos que no tenían cabida en las categorías anteriores o que se referían a cualidades físicas o capacidades.
  • Cattell pretendió elaborar una taxonomía de los rasgos que formaran la estructura de la personalidad, y para ello partió de los términos de Allport y Odbert. Mediante análisis factorial los redujo a 35 variables, que quedaron limitadas a 12 después de análisis adicionales.
  • Tupes y Cristal reanalizaron los datos procedentes de ocho muestras diferentes de sujetos, 2 de Cattell, 2 de Fiske y 4 del primero de los autores. En todas las muestras y utilizando diferentes sistemas de rotación, encontraron cinco factores a los que denominaron: (I) Extraversión, (II) Afabilidad, (III) tesón, (IV) Estabilidad Emocional vs. Neuroticismo, y (V) Apertura Mental.
  • Para Norman una persona se puede describir por sus rasgos, por los estados internos transitorios con que reacciona a las situaciones, por las actividades en que normalmente se implican, por los efectos que producen en otros y por las evaluaciones de su conducta en el ámbito social.
  • Goldberg encontró que los términos del lenguaje relativos a la personalidad se pueden ordenar jerárquicamente lo que permite ir de los más específicos hasta los más amplios y lo que hace posible, también, que existan factores de orden inferior y superior.
  • En la actualidad, los máximos representantes del modelo son los investigadores Costa y McCrae, fundamentalmente porque han desarrollado un cuestionario tradicional para la medida de los cinco factores que es el más difundido y ampliamente utilizado en todo el mundo, convergiendo en ellos la tradición léxica y la psicométrica.

INSTRUMENTOS DE EVALUACIÓN.

  • desarrollo del neo-pi-r.

  • Costa y McCrae construyeron el NEO, acrónimo de las palabras ingresas Neuroticism, Extraversion y Openness (Apertura), que evaluaba estas dimensiones a partir de 144 ítems.
  • A partir de sus resultados deciden desarrollar un cuestionario que valore las cinco dimensiones ya que, a pesar de que la estructura de los cinco grandes se había repetido utilizando diferentes formatos, no existía una medida sencilla y estándar de los cinco factores. Con esta finalidad desarrollaron el NEO-PI, con 181 elementos, en el que incluyeron además las dimensiones de Afabilidad y Tesón, pero de forma general, es decir, sin contemplar las correspondientes facetas. Por último, han presentado una revisión del anterior, el NEO-PI-R, con 241 elementos, en el que incluyeron las facetas de Afabilidad y Tesón.
  • En estos cuestionarios, como tradicionalmente se hace, se presentan diferentes aseveraciones con las que el sujeto tiene que mostrar su grado de acuerdo a través de escalas de 5 puntos. Cada una de las dimensiones se valora a través de seis escalas, facetas o rasgos.
  • A lo largo de todas las fases, el desarrollo del NEO-PI-R ha obedecido a estrategias racionales y analíticas factoriales. Los principios que han guiado el desarrollo de los instrumentos han sido: estructura jerárquica, bases en la literatura psicológica, construcción racional de las escalas y requisitos psicométricos.
  • Lo que valora cada una de las dimensiones, y las facetas o rasgos de los que constan, son:

factor
dimensión
faceta
I
Extraversión (E)
E1 Cordialidad
E2 Gregarismo
E3 Asertividad
E4 Actividad
E5 Búsqueda de emociones
E6 Emociones positivas
II
Afabilidad (A)
A1 Confianza
A2 Franqueza
A3 Altruismo
A4 Actitud conciliadora
A5 Modestia
A6 Sensibilidad a los demás
III
Tesón (C)
C1 Competencia
C2 Orden
C3 Sentido del deber
C4 Necesidad de logro
C5 Autodisciplina
C6 Deliberación
IV
Neuroticismo (N)
N1 Ansiedad
N2 Hostilidad
N3 Depresión
N4 Ansiedad social
N5 Impulsividad
N6 Vulnerabilidad
V
Apertura Mental (O)
O1 Fantasía
O2 Estética
O3 Sentimientos
O4 Acciones
O5 Ideas
O6 Valores

  • En nuestro país, además de emplearse ampliamente el NEO-PI-R, también está muy extendido el uso del BFQ de Caprara y cols. en la adaptación realizada por Bermúdez.

CONSENSO ALCANZADO SOBRE LOS CINCO GRANDES.

  • Aunque en la actualidad parece que se va llegando a un consenso, no podemos decir que haya un acuerdo total ni en la denominación de los factores, ni en las variables o rasgos que quedan incluidos en tales factores o dimensiones.
  • En cuanto a la denominación, los factores en los que existe una mayor acuerdo con el I (extraversión) y el IV (Neuroticismo). También existe bastante consenso con el II (Amabilidad, Afabilidad o Cordialidad), sin embargo, existe un menor acuerdo con los dos restantes factores: así, el factor V se le llamado Cultura, Intelecto o Apertura a la Experiencia, y al III, Responsabilidad, Consciencia, Escrupulosidad o Tesón.
  • Digman y Goldberg consideran que, por lo que respecta a lo que representan, o el contenido de cada uno de los factores, se puede decir que, en general:
    • Hay un acuerdo en las dimensiones I y IV.
    • Existe una considerable similaridad, aunque no identidad en el contenido del factor III.
    • En el V se dan las mayores discrepancias: mientras que algunas propuestas lo entienden como Apertura, otras recogen fundamentalmente los aspectos de Intelecto o Imaginación.
    • En la dimensión II se dan algunas discrepancias, pues algunas de sus facetas (por ejemplo Cordialidad) también saturan en la dimensión Extraversión.
  • En algunos trabajos también se ha encontrado que asertividad, faceta de Extraversión, saturaba en Afabilidad. Algo semejante ocurre con Hostilidad, a la que se considera una faceta de Neuroticismo, pero que, sin embargo, también satura en la de Afabilidad.

ESTATUS CAUSAL DE LOS CINCO GRANDES.

  • Para McCrae y Costa, los rasgos son explicaciones distales de la conducta, puesto que lo que explican es una categoría intermedia entre rasgos y conductas a la que denominan adaptaciones características. Esta categoría depende tanto de la personalidad como de la cultura e incluye hábitos, actitudes, habilidades, valores, motivos, roles y relaciones. Consideran que el estatus causal de los rasgos proviene de las evidencias tanto sobre su estabilidad temporal, como sobre su base genética y su presencia en diferentes culturas.

  • acuerdo transcultural.

  • Un ejemplo de investigación es el trabajo de C. y McC. en el que contaron con la participación de 7134 sujetos en total procedentes de muestras que diferían no sólo en la lengua, sino también en las tradiciones culturales y las formas sociales. En concreto, trabajaron con muestras americanas, alemanas, portuguesas, hebreas, chinas, coreanas y japonesas.
  • Para probar la existencia de los cinco factores en las diferentes culturas pasaron a los sujetos las distintas traducciones del NEO-PI-R y sometieron los datos así obtenidos a análisis factoriales para comprobar si se obtenían estructuras similares. Los resultados obtenidos mostraron que el patrón de resultados que se deba en las diferentes muestras era bastante similar al encontrado en la americana.
  • En los estudios que se basan en procedimientos desarrollados a partir de listas de palabras tomadas del diccionario propio de la lengua del país, en las que, por lo tanto, están incluidos los términos específicos relativos a la personalidad, existentes en esa cultura, suelen emerger dimensiones indígenas específicas que, además, son las más predictivas.

  • estabilidad temporal.

  • La cuestión de la estabilidad se puede abordar, fundamentalmente, de dos formas: como estabilidad relativa (mantenimiento de la posición de los sujetos en el grupo en la dimensión estudiada en dos momentos diferentes) y como estabilidad absoluta (mantenimiento de la puntuación obtenida en la dimensión a través del tiempo).
  • En general, los resultados obtenidos en los distintos estudios realizados por C. y McC., analizando la estabilidad, tanto de forma absoluta como relativa, indican que las cinco dimensiones básicas de personalidad son relativamente estables a lo largo del tiempo, dándose ligeros aumentos con la edad en las dimensiones de Afabilidad y Tesón, y pequeños descensos en las de Neuroticismo, Extraversión y Apertura.
  • El hecho de que se encuentre el mismo patrón de resultados en muestras de varios países, con culturas e historias muy distintas, es una prueba para los autores de que las diferencias encontradas son cambios madurativos universales de la personalidad adulta.
  • C. y McC. han llegado a decir que la personalidad es inalterable a partir de los 30 años. Sin embargo, habría que señalar que, a pesar de esta opinión, el coeficiente de estabilidad medio de los cinco factores es de 0.6 (no de 1) que si bien es considerable indica que sí hay posibilidad de cambio en la estructura, organización o configuración de la personalidad. Además, una revisión cuantitativa reciente de Roberts y Del Vecchio ha encontrado que los mayores índices de estabilidad se alcanzan en el periodo entre 50 y 60 años.

  • base genética.

  • La estrategia utilizada para llegar a conocer las aportaciones de la genética, siempre parte del cálculo de las correlaciones entre las puntuaciones obtenidas en los distintos cuestionarios, de personas que varían tanto en su grado de semejanza genética como ambiental, con la finalidad de valorar el porcentaje de las puntuaciones de estos cuestionarios que puede ser explicada por los genes o por el ambiente.
  • A partir de las correlaciones calculadas se estima, tras la aplicación de complejos modelos matemáticos, lo que se conoce como coeficiente de heredabilidad (h2), que hace referencia a la proporción de varianza que se puede explicar por la herencia. También se infiere la proporción de varianza de las puntuaciones que se explica por la influencia del ambiente, tanto compartido como no compartido. h2 no es un índice absoluto, sino que cambia en función de ciertos factores:
    • La medida utilizada (autoinformes, informes de otros, observación directa de la conducta): los informes de otros arrojan estimaciones algo más elevadas.
    • La edad de los sujetos: generalmente se ha encontrado que en muestras con sujetos más mayores las estimaciones son menores que en muestras de sujetos jóvenes.
    • Fuentes de datos: los estudios de gemelos típicamente encuentran estimaciones de heredabilidad mayores que los estudios de adopción.
    • Muestra empleada: la heredabilidad cambia considerablemente cuando se basa en una población cultural diferente, especialmente cuando se incluyen familias de un rango amplio de niveles culturales y socioeconómicos.
  • H2 se encuentra en torno al 0.5, por lo que la influencia del ambiente sería también de 0.5, es decir, los cinco grandes tienen una importante base genética, pero en la expresión de los rasgos, existe también una considerable influencia del ambiente, equivalente en intensidad.
  • Es importante indicar que los estudios de genética han demostrado que, a pesar de la influencia genética en todos los aspectos del funcionamiento humano (incluida la personalidad), es la interacción entre genes y ambiente la que determina el resultado final.

RELACIONES CON OTROS ELEMENTOS DE LA PERSONALIDAD.

  • relaciones entre las cinco dimensiones y emoción.

  • Diversos estudios, centrados en el componente subjetivo o fenomenológico de la emoción y no en sus aspectos fisiológicos, expresivos o conductuales, han puesto de manifiesto que Extraversión se relación positivamente con Afecto Positivo (AP), pero no con Afecto Negativo (AN), mientras que Neuroticismo se relaciona positivamente con AN pero no con AP. Aunque más moderadas, también existen correlaciones entre AP y Tesón y Afabilidad. Apertura se relaciona con ambas (AP y AN) pero de forma moderada.
  • Según C. y McC., las personas más felices serían los altos en Extraversión y bajos en Neuroticismo, mientras que los menos felices serían los bajos en Extraversión y altos en Neuroticismo. Afabilidad y Tesón se relacionan positivamente con bienestar y calidad de vida.
  • Las conclusiones de un estudio de Pavot, Diener y Fujita se podrían resumir en:
    • Los familiares y compañeros ven más satisfechos a los altos en Extraversión y a los bajos en Neuroticismo.
    • Los expertos también ven más felices a los altos en Extraversión que a los bajos, aunque sean altos en Neuroticismo.
    • Los extravertidos recuerdan más sucesos positivos que negativos.
    • Los extravertidos informan de tener más sentimientos positivos tanto si están en situaciones sociales como no sociales (solos).

  • relaciones entre las cinco dimensiones y motivos.

  • C. y McC. realizaron un estudio para comprobar las relaciones entre las cinco dimensiones y las necesidades propuestas por Murray. Las personas con puntuaciones altas en Extraversión tienen necesidades de contacto social, atención y diversión; las personas abiertas a la experiencia, necesidad de cambio, de conocimiento y son valientes. Los altos en Afabilidad tienen poca necesidad de dominancia y de discutir, pero gran necesidad de ayudar a los demás. Por último, los altos en Tesón tiene gran necesidad de logro y de orden.
  • C. y McC., en contra de lo que muchos psicólogos de la personalidad defienden, consideran que no hay razones para diferenciar los rasgos de los motivos, o de las emociones, puesto que ambos (motivos y emociones) son partes del rasgo.
APLICACIONES.

  • psicología clínica y de la salud.

  • Una de las más importantes aplicaciones del modelo es su uso para el diagnóstico de los trastornos de personalidad. Sus partidarios consideran que las dimensiones son continuas y que por lo tanto existe todo un abanico de posibles puntuaciones. Entienden que las personas que padecen trastornos de personalidad se caracterizan por tener puntuaciones extremas en determinadas dimensiones de personalidad o combinaciones peculiares de éstas.
  • Los estudios realizados hasta la fecha sugieren que el modelo de los Cinco Grandes, y en concreto el cuestionario más ampliamente extendido para su evaluación, el NEO-PI-R, pueden emplearse para detectar posibles trastornos de personalidad, puesto que aporta una amplia información sobre conductas desadaptadas, hábitos y actitudes.
  • De los estudios realizados hasta la fecha se desprende que, tanto Neuroticismo como Extraversión serían las dos dimensiones más significativas, pues se relacionan con prácticamente todos los trastornos de personalidad. Apertura es la menos consistente.
  • Otra aplicación dentro de la psicología clínica es su utilidad para predecir cómo responderán las personas al tratamiento psicológico. Así, se ha comprobado que los sujetos que puntúan alto en Neuroticismo responden peor a la psicoterapia, debido a su desajuste psicológico.
  • El modelo también puede ser útil en el área de la psicología de la salud. Así, por ejemplo, se sabe con bastante certeza que las personas hostiles (los que padecen hostilidad antagónica, no la hostilidad neurótica) tienen un riesgo mayor de padecer enfermedades coronarias.

  • educación y trabajo.

  • En el área de la educación, se ha comprobado que los dos factores más relevantes son Apertura y Tesón. En el primer caso, se ha podido observar que tiene cierta relación con medidas de inteligencia y más con pensamiento divergente, por lo que se relaciones positivamente con el rendimiento académico. Las personas con Tesón son organizadas y perseverantes, que son las características que conducen a un buen rendimiento.
  • En cuestiones de trabajo, igual que en educación, también se ha comprobado que Tesón es el mejor predictor del rendimiento laboral en diferentes grupos ocupacionales.
  • Apertura parece un buen predictor de la capacidad de aprendizaje en los periodos de formación del personal. De la misma manera, Extraversión puede ser un buen predictor del éxito laboral, pero sólo en determinadas profesiones relacionadas con el trato con el público.

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